sábado, 13 de septiembre de 2025

He nacido, pero... (1932)

Cuando descubre que tu padre no es lo más, sino uno más



-¿Te gusta ir al colegio?
-Me gusta ir. Y me gusta volver. Lo que no me gusta es estar ahí.

He nacido, pero...Otona no miru ehon 1932 Yasujirō Ozu

He nacido, pero... (Y sin embargo hemos nacido)

Otona no miru ehon - Umarete wa mita keredo
Dirigida por Yasujirō Ozu 
Japón. 1932. 91 minutos

Drama. Comedia | Infancia. Familia. Cine mudo.


Inicia la película con un camión cargado de enseres familiares atrapado en el barro (interesante metáfora de lo que nos contará la película). El padre, vestido a la occidental porque estamos en el Japón industrioso y aún pro occidental de antes de la guerra, manda a los hijos a casa mientras él va a saludar a su jefe.
Un de los chicos tiene un encontronazo con una pandilla de chicos del barrio. Le quitan la comida y un juguete. Entonces vuelve con su hermano que se enfrenta al líder, fuerte y más grande, de la pandilla. La pelea se detiene cuando el padre, el adulto, aparece.
El padre les dice que nada de peleas y que hay que estudiar mucho y sacar todo puros dieses. Pero los hermanos saben que la pandilla les estará esperando en la escuela y deciden no ir.
He nacido, pero...Otona no miru ehon 1932 Yasujirō Ozu
Cuando debería ir a la escuela, pero no vas

Pasan el día en un descampado y mienten al volver a casa. Pero son descubiertos. A la mañana siguiente el padre se asegura que los hijos vayan a clase. Se viene pelea con los malos y el castigo.
Los chicos encuentran la manera de vencer al líder de la pandilla y ellos se convierten en los jefes. Y hablando de jefes, uno de los chicos de la pandilla es el hijo del jefe de su padre. Y suelen "matarlo" en sus juegos:
He nacido, pero... - Otona no miru ehon - 1932 - Yasujirō Ozu
Los zapatos señalan la clase social

El padre intenta que sus hijos se lleven bien con el hijo de su jefe. Igual que él lo hace a su vez. Y ahí viene el gran quiebre de la película: el día que los chicos descubren que su padre es un tipo servil que se humilla y hace el payaso en el trabajo para caerle bien a su jefe.
¿Para qué estudiar y ser alguien si acabaremos siendo mandados por un idiota con más dinero?
He nacido, pero... - Otona no miru ehon - 1932 - Yasujirō Ozu
Sí jefe, lo que usted diga jefe.

No me agradan las películas que usan niños o animales. (Nunca rueden con niños ni con animales, decía Alfred Hitchcock). Pero esta película ofrece grandes actuaciones de todo el reparto infantil. La complicidad entre los hermanos es natural, fresca y divertida. Los roles de poder con, y contra, la pandilla del barrio, se sienten reales y orgánicas. Al igual que sus juegos y sus pruebas de valor. Y también las relaciones de los chicos con los adultos están muy bien llevadas.

Ese padre de familia con su traje y su bigotito también será Antonio Alcántara, en Cuéntame. 40 años más tarde y miles de kilómetros los separan, pero la sumisión del proletario al jefe, y dueño de la producción, es algo atemporal y universal.
Tatsuo Saito - He nacido, pero... - Otona no miru ehon - 1932 - Yasujirō Ozu
¡Me cago en la cuna que me arrolló, Merche!

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