¡Emprender es la leche!
Un trampero cocinillas y un fugitivo chino emprenden un negocio de elaboración de panecillos con leche robada hasta que los pillan.
First cow
Dirigida por Kelly Reichardt.
Novela: Jonathan Raymond
Estados Unidos. 2019. 118 minutos
Drama. Western | Siglo XIX. Amistad. Cine independiente USA
Novela: Jonathan Raymond
Estados Unidos. 2019. 118 minutos
Drama. Western | Siglo XIX. Amistad. Cine independiente USA
Una mujer paseando el perro descubre dos esqueletos enterrados en un bosque. Saltamos a 1820. Oregon. Una cuadrilla de tramperos vagan por el bosque pasando hambre. Recogiendo setas una noche, el cocinero encuentra a un fugitivo chino. Lo ayuda. Tiempo después se reencuentran en un pueblecito y empiezan a un precario negocio de elaboración de buñuelos con la leche de la primera vaca del estado. La vaca es de un cacique local, y los tipos la ordeñan a escondidas. Hasta que les pillan.
Inicia la película con el pasar lento y aburrido de un barco cruzando. Ese será el tempo de una película pausada hasta decir basta. Un film de esos que en Netflix uno ve a velocidad x2. Y aún así, puede sentirse lenta.
En esta película ocurren cosas en segundo plano. Lo vemos a través de una ventana, de una puerta o de las cortinas entreabiertas de la tienda de campaña. Es interesante como, aunque el protagonista esté quieto y en silencio, la vida transcurre. Como el río o el paso del tiempo fluye ajeno a tus cosas.
La acción transcurre en otoño. Y la potencia colorista de los bosques se aprecia en todo su otoñal esplendor. Se percibe también la pobreza de esos tramperos. Aún faltan unos años para la fiebre del oro, pero todos estos tipos, barbudos y harapientos, correrán en breve con una batea por los ríos buscando oro.
La película también plasma el crisol de culturas y nacionalidades en esos Estados Unidos en construcción. Chinos, rusos, ingleses o nativos americanos.
| Dos hombres y un destino |
La directora opta por dejar que el espectador componga algunas resoluciones que la película jamás cuenta. Nunca se hace mención, pero el cacique de la vaca se ha casado con una nativa, que viste a la europea, y que ejerce de traductora con un jefe nativo allí reunido. Y tampoco se cuenta cómo mueren los tipos. Pero un muchacho con una escopeta los ha estado siguiendo (el mismo tipo que se queda sin buñuelo en la cola de espera, por cierto).
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