Atticus Finch: El padre
Recuerdos de infancia en un pueblo sureño de los USA durante la Gran Depresión.
Matar a un ruiseñor
To Kill a MockingbirdDirigida por Robert Mulligan.
Basada en la novela de Harper Lee.
Francia. 1962. 129 minutos.
Drama | Drama judicial / Abogados/as. Vida rural (Norteamérica). Drama sureño. Racismo. Infancia. Paternidad
Basada en la novela de Harper Lee.
Francia. 1962. 129 minutos.
Drama | Drama judicial / Abogados/as. Vida rural (Norteamérica). Drama sureño. Racismo. Infancia. Paternidad
Scout Finch y su hermano mayor, Jem, juegan durante el verano. Viven en un pueblo sureño de los Estados Unidos. Estamos en la época de la Gran Depresión, y aunque los Finch son pobres, hay otros mucho más pobres.
Un niño de ciudad, Dill Harris viene a pasar el verano. (Dill era Truman Capote. Y la protagonista, Scout Finch, es la propia escritora Harper Lee, autora de la novela).
Los tres juegan y viven aventuras. Y van descubriendo qué está ocurriendo en el pueblo. El padre de Scout, el íntegro abogado Atticus Finch (Gregory Peck en el papel de su vida), debe ocuparse de defender a un acusado (negro) en un juicio por presunta violación de una mujer (blanca).
Matar a un ruiseñor es una película de juicios. Pero el juicio no lo veremos hasta pasada la primera hora, cuando los chicos logran acceder al tribunal. Y es que es a través de los chicos que vamos sabiendo qué ocurre en ese pueblo primero, y con ese juicio.
La primera hora de película, tiene ese tono de aventura de infancia veraniega. Donde no todo es idílico, sino que también hay temor y miedo. Hay escenas de la película que entroncan con La noche del cazador y otros dramas de terror sureño. Si ir más lejos, la sombra del misterioso Boo Radley (Robert Duvall)
La película fue galardonada con varios premios. Entre ellos tres premios Óscar. Para Gregory Peck, por la adaptación al guion y por los decorados. Porque todo ese pueblo, con sus casas, sus huertos, su calles polvorientas y esa plaza son falsos. No encontraron un pueblo como el descrito en la novela y el propio pueblo de Harper Lee era ya demasiado moderno. Así que hubo que edificarlo en un estudio.
Cine “concienciador” con el envoltorio de una crónica nostálgica de los lejanos y felices días de la infancia, el universo perdido y el aprendizaje. El guión recarga las tintas en aspectos como la honestidad, integridad y los buenos sentimientos. Por otro lado, llega a resultar excesiva la parsimonia narrativa de una puesta en escena que, eso sí, consigue crear una atmósfera "mágico-terrorífica", perfecta visualización de la subjetiva interpretación infantil del entorno.
ResponderEliminarUn saludo.
Ciertamente, la visión subjetiva y nostálgica de la narradora omite los momentos en que Atticus dio un golpe en la mesa o gritó "¡Maldición!" al pillarse un dedo con una puerta. Que seguro que también le pasó :D Saludos!
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