Ella es la llave
Por una misión, un agente federal empuja a su amor a la cama de otro hombre.
Encadenados
NotoriousDirigida por Alfred Hitchcock.
Escrita por Ben Hecht
Estados Unidos. 1946. 101 minutos.
Intriga. Thriller. Cine negro | Espionaje. Nazismo. Thriller psicológico
Escrita por Ben Hecht
Estados Unidos. 1946. 101 minutos.
Intriga. Thriller. Cine negro | Espionaje. Nazismo. Thriller psicológico
Un agente de inteligencia de Estados Unidos contacta con la hija frívola y fiestera de un traidor. La persuade para acercarse a unos conocidos del padre, unos nazis en Brasil. Ella, que se enamora del agente, va infiltrándose en la vida y la casa de los malvados.
Aunque el agente Devlin (Cary Grant) es el "bueno" y Alexander Sebastian (Claude Rains) es el "malo", uno siente más simpatía por el apocopado enamorado de Sebastian que por el arisco y gélido funcionario Devlin.
A Devlin nos los presentan de espaldas, viéndole el cogote. ¿Se puede ser más antipático?
En el amor entre Devlin y Alicia (Ingrid Bergman), él apenas aporta el 5%. La mayor parte es aportación de ella. Con esa habilidad que tenía Ingrid Bergman para parecer realmente enamorada de sus "parejas" en pantalla.
Y la gran escena de cama del film no es un desnudarse, sino un vestirse. Devlin viste a la Alicia envenenada para rescatarla al final.
Una vez más en el cine de Hitchcock hay un maravilloso uso de los objetos. Y es tan habitual ese talento que casi se ha normalizado. Aquí tenemos el juego con la llave. Y para que nadie se despiste, tanto en la cerradura como en la propia llave podemos leer "UNICA".
Otro objeto importante son las botellas: las de la bodega que esconden el uranio (el guionista Ben Hecht anticipándose a la realidad de las bombas), las menguantes botellas de champagne de la fiesta (que crean el suspens de si la pareja será descubierta), o la botella que el agente Devlin trae para su fiesta privada y que abandona en la agencia cuando le cuentan la misión que deberá ejecutar Alicia.
Y por extensión de la botella de alcohol, tenemos el vaso de leche tras la resaca y la taza de café envenenado.
Y como Alicia descubre que la están envenenando, con un juego de miradas... eso es maravilloso.
| Hijo, está mujer no te conviene |
Otro elemento clave, son las escaleras en casa de Alex Sebastian. Como baja la madre (madre hitchckoniana, por supuesto), como sube la pareja, como cae Alicia a los pies de la escalera. Como la suben a ella para encerrarla en la habitación, y como la baja Devlin durante el rescate, con un Sebastian que se siente morir a la vez que siente perder la vida (a su amada Alicia).
Y para colmo y remate (de matar) las escaleras para el cadalso de Alex Sebastian al final del film. Tremendo final para una maravillosa película.
Mencionar el fantástico blanco y negro de la fotografía del film, responsabilidad de Ted Tetzlaff. Y en la segunda unidad de rodaje: Gregg Toland. Grandes artistas haciendo lo suyo. Aquí, las transparencias (que tanto chirrían años más tarde) están muy bien integradas y uno se cree que realmente estamos en Río de Janeiro.
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