Mostrando entradas con la etiqueta Neorrealismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neorrealismo. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de abril de 2026

Stromboli, tierra de Dios (1950)

De Hollywood a Stromboli


Las ansias de libertad de una mujer encerrada en un isla.


Stromboli, tierra de Dios 1950  Stromboli, terra di Dio - Roberto Rossellini

Stromboli, tierra de Dios

Stromboli, terra di Dio
Dirigida por Roberto Rossellini.
Italia. 1950. 107 minutos.

Drama | Neorrealismo. Vida rural. Pesca. Volcán.



En un campo de refugiados, acabada la guerra, una mujer acepta un matrimonio. Su marido la lleva a su casa, un chabola en la agreste y miserable isla de Stromboli. Nada más llegar, ella querrá huir.

Ingrid Bergman Mario Vitale Stromboli, tierra de Dios 1950  Stromboli, terra di Dio - Roberto Rossellini

Karin (Ingrid Bergman) está encerrada. En el campo de refugiados, luego en la isla, también en el laberinto de callejuelas del pueblo, y al final la acaban encerrando -literalmente- en su casa. Y su única huida es hacia arriba, real y metafísicamente, hacia el volcán y hacia Dios, pagano o cristiano.

Ingrid Bergman - Stromboli, tierra de Dios 1950  Stromboli, terra di Dio - Roberto Rossellini

Stromboli es la primera película que Roberto Rossellini rodó con Ingrid Bergman. La actriz, una estrella en el Hollywood de la época, abandonó todo (trabajo y familia) para irse a trabajar con ese cineasta cuyas películas le habían fascinado. Su adúltera relación conmocionó al mundo del salseo. Anna Magnani le puso los spaghettis por sombrero a Rossellini y el Vaticano no quiso validar su matrimonio.

Mucho del shock cultural e idiomático que debió padecer Ingrid en Italia está en la película, que refleja la incomunicación con los isleños, la soledad y el vacío con el que castigan las conductas, juzgadas de indecorosas, por las mentalidades de esas gentes. 

Ingrid Bergman - Stromboli, tierra de Dios 1950  Stromboli, terra di Dio - Roberto Rossellini
 
Rossellini, cuya cámara es testigo de la historia individual de esta mujer y sus ansias de libertad, documenta con afán la tradicional pesca del atún. Y  observa el agreste paisaje, jugando con los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. Karin, su marido, los viejos del pueblo, el capellán, son meros figurantes de un escenario natural marcado por el volcán que preside la isla y domina las vidas de los seres humanos que viven allí.