miércoles, 27 de mayo de 2026

Sed de mal (1958)

Necesitamos un toque de maldad

Sed de mal 1958 Touch of evil - Orson Welles

Un atentado en una ciudad fronteriza destapa lo peor de ambos lados de la frontera.


Sed de mal

Touch of Evil
Dirigida por Orson Welles.
Basado en una novela de Whit Masterson.
Estados Unidos. 1958. 108 minutos.

Cine negro. Intriga | Crimen. Policíaco. Secuestros / Desapariciones. 



Un atentado en una ciudad fronteriza moviliza a los agentes, a ambos lados de la frontera, para resolverlo de forma rápida y eficaz; aunque sea falsificando pruebas.  
Charlton Heston como Mike Vargas y Orson Welles como Hank Quinlan en Sed de mal.
Váyase por ahí Vargas, mientras coloco unas pruebas falsas.

Por encontrarse en la ciudad a Mike Vargas (Charlton Heston) le permiten seguir de cerca la investigación. Por azar descubre que el capitán Hank Quinlan (Orson Welles) falsea pruebas. Se rebela contra eso y entonces Vargas y su esposa Susan (Janet Leigh) se vuelven objetivos: de los malvados y de la "justicia" de Quinlan.

Marlene Dietrich es Tanya junto a Orson Welles como Hank Quinlan en Sed de Mal (Touch of evil)
Tú y yo tenemos un pasado.

El maravilloso personaje de Welles, Quinlan, dice que ya no bebe; pero sabemos que bebe. Carga sobre sus hombros su pesado-pasado. Nada se nos cuenta de su relación con Tanya (Marlene Dietrich) pero sabemos que hubo una historia. Y como es tan habitual en el cine de Welles, será victima de una traición. La vida de Welles también estuvo marcada por desengaños y "traiciones". En un momento del film, oteando las torres extractoras de petróleo, Quinlan lanza una sombría reflexión que podría salir del alma del propio Orson WellesLlevo treinta años trabajando. Podría ser rico. ¿Y qué tengo en realidad?

Primer plano de Orson Welles interpretando al decadente capitán Hank Quinlan (Sed de mal - Touch of evil)
Solo hago cine para ganar dinero y seguir haciendo cine

El portentoso inicio de esta película, con una coreografía técnica apabullante, nos sitúa (música incluida) en un estado de frenética pesadilla. El ritmo, que nunca se detiene, nos lleva de aquí para allá como esa grúa que sube, baja, acerca o aleja la cámara. Todo ocurre a la vez y no es el montaje el qué nos dice en qué debemos fijarnos, sino que somos arrastrados ahora en esto, luego en aquello, mientras ocurren otras cosas alrededor y creemos que nos las vamos a perder. Pero nada se pierde. Todo es recogido. Y estamos atrapados en esa frontera sin saber muy bien en qué lado estamos.

Janet Leigh en el motel de la película Sed de mal, escena que anticipó Psicosis.
Hitchcock, viejo pervertido, sé que estás viendo esto.

El personaje de Janet Leigh es llevado a un apartado motel con un perturbado vigilante nocturno... anticipando Psicosis (Psycho; 1960)


Ah, por cierto, el tipo acusado del crimen y contra el que se fabrican pruebas falsas resulta ser... culpable. 

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