martes, 31 de marzo de 2026

Con la muerte en los talones (1959)

Un proto James Bond


Un tipo es tomado por error por un agente de la CIA y debe huir de la policía y de los malvados.


Con la muerte en los talones - 1959 - North by Northwest - Alfred Hitchcock

Con la muerte en los talones

North by Northwest
Dirigida por Alfred Hitchcock.
Estados Unidos. 1959. 136 minutos.

Intriga | Espionaje. Película de culto



Un publicista de NY, con varios divorcios y una madre, es tomado por George Kaplan, un inexistente agente de la CIA. Tras escapar de un intento de asesinato, vuelve a la casa donde le retuvieron con la policía (y su incrédula madre). Nadie le cree. El tipo, empeñado a encontrar al tal Kaplan, es acusado de un asesinado en la ONU y a partir de entonces es perseguido por la ley y por los malvados. En un tren, una atractiva muchacha parece querer ayudarlo.

Con la muerte en los talones - 1959 - North by Northwest - Alfred Hitchcock

Divertida historia de itinerantes aventuras. Con las hitchckonianas ideas del falso culpable, las chicas rubias y las madres apegadas. Aquí, la actriz que hacía de madre de Cary Grant, apenas era unos años mayor que él. Pero, qué importa. 

Uno aparca pronto toda lógica argumental y se deja llevar por las episódicas aventuras de un siempre elegante Cary Grant que parece haber crecido dentro de esos trajes.
Con la muerte en los talones - 1959 - North by Northwest - Alfred Hitchcock

La inolvidable secuencia de la avioneta escapa a toda lógica si uno se detiene a pensarla. ¿Si quieres deshacerte de alguien no sería esa la forma más rocambolesca  y absurda de hacerlo? Seguramente sí, pero qué importa.

Tampoco importan demasiado los secretos de estado que oculta el malvado James Mason. El macguffin le importarán a ellos, pero no al espectador. Sí nos importan las vibraciones de tensión latente que se perciben en este triángulo (amoroso)
Eva Marie Saint - James Mason - Martin Landau - Con la muerte en los talones - 1959 - North by Northwest - Alfred Hitchcock

Otra secuencia para la posteridad es la subasta. Propia de los hermanos Marx. Qué maravillosa combinación de humor surrealista y a la vez de suspense latente. ¿Cómo escapará Cary Grant de allí? nos preguntamos.

Cary Grant & Eva Marie Saint Eva Marie Saint - James Mason - Martin Landau - Con la muerte en los talones - 1959 - North by Northwest - Alfred Hitchcock

Toda la secuencia del tren, en el vagón restaurante o en el coche-cama, con Eva Marie Saint es un chispeante juego de doble sentidos, erótico-sexuales, marcados con tanta elegancia que el mayor humor reside en el hecho que incluso la censura no logró atajarlos todos. "Si van a estar en la misma litera, que estén casados". Y Hitchcock: "pos vale, pero acabamos con un tren "entrando" en un túnel".
Y que el que quiera entender, que entienda :p

domingo, 29 de marzo de 2026

El mundo de George Apley (1947)

Boston: el centro del mundo


A George Apley le agrada la tradición y que las cosas sigan igual. A sus hijos ya no.


El mundo de George Apley - 1947 - The Late George Apley - Joseph L. Mankiewicz

El mundo de George Apley

The Late George Apley
Dirigida por Joseph L. Mankiewicz.
Estados Unidos. 1947. 93 minutos.

Comedia | Familia. Años 1910-1919



George Apley, de los Apley de Boston, es un señor de la alta sociedad bostoniana. Le agrada que las cosas estén en su sitio, que las tradiciones se respeten y que las rutinas sigan. ¿Para qué cambiar nada?

Ronald Colman - El mundo de George Apley - 1947 - The Late George Apley - Joseph L. Mankiewicz
"El martes tenemos el Club de los Martes"

Ronald Colman alcanza la perfección en su interpretación de George Apley. Un tipo refinado, elegante, cuyas citas de Emerson hacen huir a todos, desde su esposa e hijos hasta a sus criados. 
Huir o intentar escapar será uno de los gags recurrentes de los personajes de esta película. Aquí todos intentan, elegantemente, escaparse de alguien. Porque todos están atrapados por las circunstancias (o sus propias cobardías) en esos salones enmoquetados y por decoro al qué dirán, no se atreven a moverse.

Richard Ney - Vanessa Brown - El mundo de George Apley - 1947 - The Late George Apley - Joseph L. Mankiewicz

Basada en un obra de John M. Marquand y con guion de Philip Dunne y George S. Kaufman, en la película se nota -y de qué manera-, la mano del mayor cineasta-literato del cine clásico: Joseph L. Mankiewicz.

El cine de Mankiewicz es para verlo y para escucharlo. Sus películas están plagada de replicas chispeantes y diálogos con doble o triple sentido. Nunca hay personajes charlando para no decir nada. En sus guiones todos dicen algo, a menudo queriendo decir otra cosa, y -de paso-, el espectador atento puede llegar a entender una tercera. Ricas capas superpuestas como los pisos de una tarta.

Ronald Colman - El mundo de George Apley - 1947 - The Late George Apley - Joseph L. Mankiewicz
"Como dijo Emerson..."

George Apley no es un personaje inamovible. Él escucha y reacciona a su entorno y a la modernidad (esconde el libro de Freud para leerlo). Simplemente, como buen bostoniano, si no se mueve es porque considera que no vale la pena. ¿Dónde podría estar mejor que en Boston, en su barrio, en su casa?

La casa es el escenario principal de la película y no es un personaje más, sino una prolongación del propio George Apley. Acceder a ella, es adentrarnos en el personaje. Subir al piso de arriba y llegar hasta la alcoba es introducirnos a un grado de intimidad con George Apley. 

El mundo de George Apley - 1947 - The Late George Apley - Joseph L. Mankiewicz
"Llevamos 20 años sentados en los mismos sillones"

Toda la subtrama del panteón familiar, y los que deben descansar allí y en qué grado de proximidad o lejanía deben reposar sus restos, es una desternillante y chistosa visión ácida de las costuras internas por las que están cosidas estás familias.

"Mi madre en lugar de podar la planta de interior, hizo subir el techo de la habitación"

jueves, 26 de marzo de 2026

Winchester 73 (1950)

17 disparos sin recargar


Los avatares del rifle Winchester 73 a través de sus propietarios y sus tiroteos.


Winchester 73 - 1950 - Anthony Mann

Winchester 73

Winchester '73
Dirigida por Anthony Mann.
Estados Unidos. 1950. 92 minutos.

Western | Venganza. Amistad. Familia



El 4 de julio de 1876, en Dodge City, se organizó un concurso de tiro. El premio fue un ejemplar del nuevo modelo de rifle Winchester 73, un arma capaz de realizar 17 disparos seguidos.
Del hecho verídico parte la leyenda de esta película: un tipo que anda buscando venganza gana el concurso, precisamente ante su enemigo. A partir de aquí, el Winchester 73 irá pasando, de mano en mano, por diversos propietarios.

Winchester 73 - 1950 - Anthony Mann - James Stewart - Stephen McNally

Lin McAdam (James Stewart) -con sombrero sudado-, anda persiguiendo al  malvado Dutch Henry Brown (Stephen McNally) para vengar al hombre que les enseñó a disparar. Mientras Lin cazaba conejos, Dutch disparó por la espalda a su maestro.

Esa búsqueda y persecución será la principal trama secundaria de la película.  Lola (Shelley Winters) descubrirá que su prometido es un cobarde. Conocerá a Lin y se reencontrarán los dos más tarde, sitiados con la caballería -con el guapo sargento interpretado por Jay C. Flippen- en un asedio de los indios. De jefe indio hace, por cierto, Rock Hudson. Y uno de los jóvenes soldados, uno que no muere durante el ataque, lo interpreta Tony Curtis.
No es hasta pasada la primera hora de película que aparece el otro malvado, Waco Johnny Dean (Dan Duryea).
Los menciono porque el reparto de la película es una maravilla.

Winchester 73 - 1950 - Anthony Mann - James Stewart - Jay C. Flippen

Pero el protagonista, no lo duden, es el rifle. Todos los demás son personajes secundarios en los relatos episódicos de este western de aventuras y venganza. 
Aquí tenemos:
Tiroteos con las balas rebotando y haciendo muescas en las rocas. 
Ataque de indios que aún siendo los "malos" se nos presentan como conscientes que los blancos malvados les quieren engañar (maravillosa elipsis cuando el jefe indio quiere el Winchester y el traficante de armas pierde más que un buen negocio). 
Una carreta desbocada, con rueda humeante.
La caballería (siendo ayudada en lugar de ir a ayudar).
Y una galería de gente malvada. Empezando por el propio James Stewart, que siempre parece a punto de estallar y cuyo rostro afable y bonachón (en películas melodramáticas o comedias ligeras) se endure aquí hasta mostrar la neurosis de una obsesión: la venganza.

Winchester 73 - 1950 - Anthony Mann - James Stewart

El fantástico guionista Borden Chase entrelaza los avatares azaroso del rifle con una profunda historia de venganza familiar que tiene algo de tragedia griega o de génesis bíblica.

El cineasta Anthony Mann logra que nunca nos perdamos nada y en los duelos, quien dispara y quien evita -o recibe- el balazo están, a la vez, en el mismo plano gracias a un maravillo encuadre de la cámara.
Winchester 73 - 1950 - Anthony Mann - James Stewart  - the duel

lunes, 23 de marzo de 2026

La parada de los monstruos (1932)

Uno de los nuestros


Costumbrismo circense


La parada de los monstruos 1932 Freaks Tod Browning

La parada de los monstruos

Freaks
Dirigida por Tod Browning.
Estados Unidos. 1932. 64 minutos.

Drama. Terror | Discapacidad. Circo. Película de culto



En un circo de freaks, el enano Hans está enamorado de la bella Cleopatra quien con su amante planean apropiarse del dinero de Hans.

Harry Earles - La parada de los monstruos 1932 Freaks Tod Browning

La guapa y el forzudo, "los normales", son los monstruos aquí. De ellos veremos su actuaciones (dentro y fuera de la pista). Mientras que de los "freaks", de esas personas a las que sus características físicas han llevado hasta el circo, a exhibirse como atracciones, solo veremos sus acciones y avatares cotidianos. Porque son personas como todas y sus reacciones (amores, anhelos, esperanzas y ganas de venganza) son tan humanas como las nuestras.
Ahí está la genialidad de la historia.

La parada de los monstruos 1932 Freaks Tod Browning

Al cineasta Tod Browning (que de joven se escapó de casa para enrolarse en un circo) le contrataron los estudios MGM para que replicara el éxito que había tenido justo el año anterior en los estudios Universal (el Drácula con Bela Lugosi). Haga una de monstruos, le dijeron, y le dieron carta blanca y un buen cheque. 
Y Browning recorrió circos y ferias buscando a verdaderos artistas y se los llevó a la MGM (allí se escandalizaron y les prohibieron deambular por los estudios). Y les entregó a los grandes estudios un melodrama sencillo, pero un verdadero espejo sociológico ante el que no todo el mundo fue capaz de aguantarse la mirada. Así que a Browning casi le costó la carrera y la película acabó durante años en una caja.

Décadas más tarde la película sería recuperada.
Daisy Earles La parada de los monstruos 1932 Freaks Tod Browning

sábado, 21 de marzo de 2026

Veredicto final (1982)

Hacer justicia


Tener una segunda oportunidad y el precio que hay que pagar por ella.


Veredicto final - 1982 - The Verdict - Sidney Lumet

Veredicto final

The Verdict
Dirigida por Sidney Lumet.
Guion: David Mamet. Novela: Barry Reed
Estados Unidos. 1982. 124 minutos.

Drama | Drama judicial / Abogados/as. Alcoholismo



Un abogado derrotado, por al vida y el alcohol, recibe una segunda oportunidad en un caso de negligencia. Solo debe pactar un acuerdo económico para satisfacer a las partes. Pero un encuentro con la victima le conmoverá para enfrentarse él solo contra todo el sistema.

Paul Newman - Veredicto final - 1982 - The Verdict - Sidney Lumet

El héroe (Paul Newman) en su lucha para recuperar su dignidad perdida, peleará contra TODOS. 

La Iglesia, el hospital y la abogacía. Tres pilares de la comunidad son azotados aquí sin piedad por el guion de David Mamet. Hace falta una regeneración ante tanta corruptela y podredumbre moral. Ni siquiera el juez, en teoría imparcial, será digno del adjetivo justo. Y obvio que no todos los aliados del protagonista serán de fiar. La enésima traición (de la distante Charlotte Rampling) recibirá un sonoro y merecido bofetón.

Paul Newman - Jack Warden - Veredicto final - 1982 - The Verdict - Sidney Lumet

Hay un bonito paralelismo en los preparativos entre el fiscal (James Mason) y su infinito bufete y el pobre y agotado Frank Galvin (Paul Newman) que solo cuenta con su viejo maestro (Jack Warden).

Esa amistad varonil será el único débil candor de una historia gélida y helada. Hay refinamiento y elegancia en los espacios de la ciudad, pero la frialdad ha arrancado la compasión y la humanidad de cuajo.  
En ese andar y hablar por los pasillos de la judicatura uno anticipa las charlas enmoquetadas de series como El ala oeste de la casa blanca

Paul Newman - Jack Warden - James Mason - Veredicto final - 1982 - The Verdict - Sidney Lumet

Hay una secuencia en esta película que me pareció muy significativa: Arranca con el personaje de Newman en el bar, jugando con la máquina de pinball. Se toma su huevo crudo con cerveza (chiste a La leyenda del indomable) y corre hacia el despacho el juez donde llega tarde a una reunión. Al entrar, Newman se quita el abrigo y como no hay ningún perchero se lo deja encima de las rodillas durante la charla. Ese es el momento en que el juez (siempre comiendo cosas liquidas) insiste en que debe aceptar el acuerdo con el fiscal. Y Newman se niega.
El juez, enojado, abre un armario, saca y se coloca su toga y se va hacia un juicio que tiene detenido (lo sabemos sin verlo, al oír el "En pie" del alguacil). Entonces el fiscal, interpretado por James Mason, se levanta y va hacia el mismo armario del juez de donde saca su propio abrigo.

Eso nos indica la confianza y cercanía que hay entre fiscal y juez: le deja guardar el abrigo en su armario en su despacho. Mientras que Newman, ni siquiera sabía qué hacer con el suyo.

Paul Newman - Veredicto final - 1982 - The Verdict - Sidney Lumet

El final del film deja a juicio del espectador decidir si Paul Newman atenderá la llamada telefónica de Charlotte Rampling. Yo creo que no. Esa renuncia es el precio que ha pagado (con la amarga traición) para tener un nuevo inicio. Una segunda oportunidad.